Cuarto Bloque Formativo del Programa Terralimenta

Los días 15 y 17 de julio de 2025 se han llevado a cabo dos sesiones online, dentro del cuarto bloque formativo, en el marco del Programa Terralimenta, impulsado por la Fundación Carasso junto con Red2Red . Para ello se ha contado con la participación de diversas personas expertas en los ámbitos tratados, además de varios de los Grupos LEADER que forman parte del Programa.

Sesión Formativa 1: Movilización de agentes

El 15 de julio de 2025 tuvo lugar la primera jornada formativa, “Movilización de agentes y acción con las personas consumidoras”. La sesión reunió a varias expertas representantes de entidades de referencia en dinamización agroecológica y participación social, que explicaron modelos innovadores de intervención, retos en el trabajo comunitario y metodologías para favorecer la transformación social desde la base.

Durante la jornada, Marta Asensio presentó el proyecto “Entreiguales”, impulsado por ACOEC (asociación para la cooperación entre comunidades) en colaboración con Justicia Alimentaria. Este proyecto se ha desarrollado desde 2020 para contribuir al derecho a la alimentación de colectivos vulnerabilizados mediante la dinamización comunitaria y la cooperación con instituciones locales. Su metodología se basa en la formación de dinamizadoras o agentes comunitarias, principalmente de colectivos migrantes y gitanos, a quienes se capacita en derechos, nutrición y salud alimentaria, para que sean ellas mismas quienes lideren el impacto en sus comunidades. Durante el desarrollo se realizaron talleres sobre etiquetado, menús saludables y cocina agroecológica, visitas a obradores y huertos, y la creación de materiales participativos como un fotolibro adaptado a la realidad de cada colectivo. Además, el proyecto se ha ampliado con la formación del personal técnico de servicios sociales municipales, de forma que se fomenta la transferencia de conocimientos a entidades y administraciones. Todo este proceso se fundamenta en la educación entre iguales, la colaboración en red y la adaptación de los contenidos a los distintos perfiles.

Por su parte, Gemma Flores Pons de la Cooperativa L’Aresta, en su exposición presentó herramientas y sensibilidades metodológicas para la dinamización local, subrayando la importancia de adaptar los procesos participativos al contexto concreto y a las realidades de los agentes implicados. La cooperativa articula su trabajo desde los ejes de la agroecología, la soberanía alimentaria y la economía social, solidaria y feminista, desarrollando proyectos que abarcan desde la producción hasta el consumo. En estos procesos es fundamental tener en cuenta aspectos como adaptar los objetivos y la metodología a las posibilidades reales, tanto económicas como de disponibilidad según la época del año. Además, es importante mantener una comunicación transparente, gestionar bien las expectativas desde el principio y reconocer el valor de las aportaciones de todas las personas implicadas. Como ejemplo, presentó el proyecto “Territori de Vincles” en la Valle Corb, que utiliza mapas visuales, dinámicas participativas y foros sectoriales para fortalecer las redes locales y fomentar una gestión alimentaria más sostenible e inclusiva.

Las conclusiones de la jornada reflejan que, para lograr una movilización real y sostenible de los agentes en los procesos participativos, es imprescindible ser flexibles, escuchar activamente y actuar con realismo. Los proyectos funcionan cuando se adaptan de verdad a la situación y las necesidades de las personas implicadas, apostando por formar a líderes propios de cada colectivo que puedan transmitir lo aprendido. La colaboración entre sectores, la transparencia y el reconocimiento a cada aportación marcan la diferencia en el nivel de implicación. En definitiva, alcanzar acuerdos claros sobre expectativas y evitar la saturación participativa resulta fundamental para asegurar que el impacto de las acciones sea real y duradero.

Sesión Formativa 2: Justicia social y alimentaria

El 17 de julio de 2025 tuvo lugar la segunda sesión formativa. “Justicia social y alimentaria”, orientada a analizar el derecho a la alimentación desde la perspectiva de los derechos humanos. La jornada reunió a expertas de referencia y casos prácticos, con el objetivo de identificar los retos estructurales y explorar soluciones innovadoras para avanzar hacia sistemas alimentarios más justos y sostenibles.

José María Medina de Enraíza derechos analizó el derecho a la alimentación como un pilar de la justicia social, situándolo dentro del proceso histórico y jurídico de los derechos humanos. Explicó cómo la alimentación, además de ser un derecho reconocido internacionalmente, implica obligaciones para los Estados y requiere políticas activas para garantizar la disponibilidad, el acceso, la sostenibilidad y la seguridad de los alimentos. Puso de relieve la situación de la inseguridad alimentaria en España, donde más del 13% de la población la sufre, y, los hogares rurales, en particular, enfrentan retos añadidos como la baja renta y la falta de acceso a productos frescos. Subrayó que la justicia alimentaria solo será posible si se abordan las desigualdades estructurales, se refuerzan los mecanismos de protección social y se actúa decididamente frente a las nuevas formas de exclusión, especialmente en las comunidades rurales más vulnerables.

Anna Gras expuso la labor de la Fundación Espigoladors, entidad nacida en 2014 en El Prat de Llobregat como un proyecto de emprendimiento social. Su misión es recuperar alimentos que serían descartados en el campo por motivos estéticos o de tamaño, dándoles una segunda oportunidad. Esta labor contribuye a la redistribución de alimentos a entidades sociales además de buscar sensibilizar y educar a la ciudadanía sobre el modelo alimentario actual y el valor de los productos frescos. Entre los proyectos destacados que se presentó figura la línea im-perfect: un obrador en El Prat donde se transforman frutas y verduras en conservas vegetales, favoreciendo la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión social y distribuyendo estos productos tanto en comercios como a entidades sociales.

A lo largo de la jornada se abordaron los retos y oportunidades vinculados a la justicia social y alimentaria en España, poniendo el foco en el derecho a la alimentación y su garantía, especialmente en entornos rurales y para colectivos vulnerables. Se subrayó la importancia de políticas públicas valientes y la necesidad de alianzas locales para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles y justos. Además, se presentaron experiencias inspiradoras como la de Espigoladors, que combina la recuperación de alimentos con la inserción social y la sensibilización, mostrando que la transformación del sistema es posible a través de iniciativas colaborativas.

¡Desde Terralimenta seguimos avanzando por un futuro alimentario más justo y sostenible, con pasito corto, y mirada larga!

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