Tercer Bloque Formativo del Programa Terralimenta
Durante los meses de marzo y abril de 2025 se han llevado a cabo dos sesiones online, dentro del tercer bloque formativo, en el marco del Programa Terralimenta. Para ello se ha contado con la participación de diversas personas expertas en los ámbitos tratados, además de con la participación de varios de los Grupos LEADER que forman parte del Programa Terralimenta.
Sesión Formativa 1: Comercialización y distribución compartida
El día 18 de marzo tuvo lugar la primera sesión, sobre “comercialización y distribución compartida”. La jornada reunió varias experiencias desde las cuales explicaron cómo conectar la producción local con los mercados mediante estrategias colaborativas para contribuir al desarrollo sostenible de las economías rurales y facilitar el acceso de pequeñas y medianas iniciativas agroalimentarias a nuevos espacios comerciales.
Durante la jornada, especialistas y representantes de proyectos innovadores compartieron aprendizajes sobre la implementación y desarrollo de los centros agroecológicos de distribución (CAD). Las intervenciones estuvieron a cargo de Julia del Valle, representante de GIASAT; Daniel Bravo, de la Cooperativa Valle y Vega (Granada), y Juan Laborda, coordinador del proyecto Mincha d’Aquí (Aragón).
Julia del Valle, de GIASAT explicó cómo los centros agroecológicos de distribución (CAD) son una alternativa que da respuesta a las dificultades que afrontan los pequeños productores al intentar acceder a mercados más amplios. Los CAD buscan canales cortos de comercialización para facilitar la entrada en mercados locales, como restaurantes, comercio minorista y compra pública. Además, estos centros permiten la profesionalización del sector y la cooperación entre productores. Pero la puesta en marcha de este tipo de estructuras de logística compartida supone un reto a varios niveles: desde la organización de la producción, hasta el marketing y la administración y la gestión, pasando por la logística y otros aspectos vinculados a la comercialización y las ventas. Fara facilitar esta tarea desde GIASAT han desarrollado una caja de herramientas prácticas para la creación, el apoyo y la consolidación de CADs, con recursos útiles sobre las cinco grandes áreas principales en cualquier proyecto o negocio: producción, comercialización y ventas, logística, administración y gestión, y marketing y comunicación.
Daniel Bravo, de la Cooperativa Valle y Vega (Granada) compartió su experiencia, mostrando cómo la evolución desde dos asociaciones de productoras ecológicas hacia una estructura cooperativa profesionalizada ha permitido consolidar una comercialización más eficiente gracias a los canales cortos de comercialización. La implementación de herramientas comunes, como la planificación conjunta de cultivos, las fichas de calidad y el cálculo de costes, han sido la clave para estructurar el trabajo, mejorar la rentabilidad económica y facilitar el acceso a nuevos mercados.
Por su parte, Juan Laborda, coordinador del proyecto Mincha d’Aquí (Aragón) subrayó la importancia de mantener una constante adaptación a las circunstancias locales. En el caso de Mincha d’Aquí, aunque inicialmente el proyecto se planteó como una ruta logística compartida, esta no se pudo consolidar por falta de respaldo. Por ello, finalmente se optó por una estrategia de comercialización flexible bajo una marca común. Actualmente, enfrentan importantes desafíos económicos debido a los elevados costes iniciales, lo que pone de manifiesto la importancia de contar con fuentes de financiación estables y sostenibles a la hora de impulsar iniciativas de este tipo.
Durante la jornada se identificaron varios de los retos que enfrentan este tipo de propuestas: la dificultad para conseguir financiación, especialmente en las fases iniciales, la complejidad del tránsito desde asociaciones informales hacia estructuras cooperativas con mayor escala y económicamente sostenibles, además de la necesidad de alcanzar escalas mínimas que permitan la viabilidad de los sistemas de distribución compartida. Además, se destacó la importancia de adaptar continuamente los modelos organizativos a las casuísticas locales, evitando soluciones estandarizadas y centralizadas que no reflejen las necesidades reales de los productores y de un sector disperso y descentralizado.
En este sentido, las soluciones que ofrecen los CAD son una vía hacia la sostenibilidad de los pequeños negocios y productores. Estas estructuras facilitan el acceso a mercados anteriormente inaccesibles, reducen considerablemente los costes logísticos y administrativos mediante la cooperación, y promueven la profesionalización del sector agroecológico. Todo ello contribuye a la generación de empleo, fortalece la economía local y mejora la trazabilidad y calidad de los productos locales, generando una mayor confianza entre los consumidores.
De la jornada formativa se pudieron extraer varios aprendizajes. Por un lado, que no existe un modelo único aplicable a todos los contextos, sino que cada territorio debe adaptar las herramientas y estrategias a sus circunstancias concretas del territorio. Así pues, el éxito en el desarrollo de los CAD necesita un proceso continuo de aprendizaje, adaptación y colaboración entre productores, instituciones locales y agentes dinamizadores.
Finalmente, se puso sobre la mesa la importancia de iniciar estos proyectos desde una base sólida de productores comprometidos y una demanda real del mercado, evitando inversiones iniciales en infraestructura que no cuenten con el respaldo suficiente. La formación concluyó reafirmando que los CAD son alternativas al modelo agroalimentario predominante y fomentan la sostenibilidad del medio rural, permitiendo a la población un acceso más sencillo a alimentos locales y saludables.
Sesión 2: Restauración colectiva y acción con las personas consumidoras
Hemos realizado una nueva sesión de formación titulada «Restauración Colectiva y Acción con las Personas Consumidoras», donde profesionales del sector han compartido experiencias e iniciativas transformadoras hacia modelos alimentarios más sostenibles y locales.
El día 2 de abril tuvo lugar la segunda sesión, sobre “restauración colectiva y acción con las personas consumidoras”. En la jornada participaron varias experiencias desde las cuales se destacó la importancia de trabajar procesos de compra pública alimentaria desde una perspectiva de sostenibilidad y justicia, y de realizar acciones de sensibilización y educación con todos los actores implicados en este tipo de propuestas, para consolidar proyectos en el territorio que contribuyan a la transición hacia sistemas alimentarios territorializados.
Paola Hernández, coordinadora del proyecto Mensa Cívica, explicó cómo la compra pública alimentaria puede ser una herramienta estratégica para transitar hacia sistemas agroalimentarios más justos, sostenibles y saludables. A pesar de que el sector de la restauración colectiva tiene asignado un importante presupuesto anual en España, integra un porcentaje muy bajo de producto local en sus menús, lo que limita el potencial transformador que puede tener en el territorio. La excesiva estandarización de los menús y el predominio, en muchos casos, del criterio precio en los contratos públicos, son factores que limitan el acceso de las iniciativas de producción local. Sin embargo, existen algunos ejemplos de restauración colectiva que incorporan criterios sociales, ambientales y pedagógicos en los pliegos de contratación, favoreciendo la inclusión del producto local sostenible y de temporada en sus menús. Un ejemplo de ello es Hemengoak, proyecto vinculado a las escuelas infantiles en Pamplona, y Hortacuina que trabaja con comedores escolares en Valencia.
Miguel Fernandez, técnico de la Asociación Mariñas Betanzos, ha presentado la “Red de EcoComedores de la Biosfera”, iniciativa puesta en marcha en Galicia a partir de un proyecto de cooperación entre diez Grupos Leader del territorio, entre los que se encuentran la Asociación SEITURA 22, y el GDR Terra e Auga, ambos Grupos que forman parte de Terralimenta. El objetivo de la Red de Ecocomedores de la Biosfera es adaptar los menús de los centros escolares de los territorios implicados para que sean equilibrados y saludables, y que incluyan producto local, de temporada y ecológico. Uno de los principales retos encontrados en el desarrollo del proyecto ha sido la estabilización de la demanda y oferta en cuanto al producto local, y la consolidación del modelo económico.
Eva López Quiroga, coordinadora de la Estrategia Alimentaria «Eo Alimenta” (Galicia y Asturias), presentó la propuesta de «Comer Eo«, una iniciativa vinculada a la Estrategia, desde la que se está trabajando para abastecer a los comedores escolares del territorio a partir de la red de productoras en ecológico local. Uno de los principales retos identificados es la dificultad para cubrir toda la demanda con la oferta de producto local. Por ello, se está trabajando en la organización y planificación de la producción a partir de un proyecto piloto en dos colegios de la comarca. En su presentación Eva López Quiroga destacó la importancia de trabajar para fortalecer vínculos entre la comunidad educativa (profesorado, alumnado y asociaciones de madres y padres), el personal de cocina y el sector de la producción local a partir de acciones de educación y sensibilización nutricional y para la puesta en valor del producto local y sostenible.
Durante la jornada se han identificado varias limitaciones a la hora de impulsar este tipo de proyectos. Las principales: la falta de planificación y coordinación en el sector productivo local para realizar un abastecimiento de forma continuada y estable en el tiempo, y con un producto diverso, y las barreras normativas en los procesos de compra pública alimentaria, que dificultan el acceso al sector de la producción local. Además se han puesto de manifiesto otras como la pérdida de infraestructuras (cocinas propias en los comedores escolares), y la necesidad de sensibilizar y a todos los agentes involucrados en este tipo de procesos: desde la administración responsable hasta la comunidad educativa, los equipos de cocina, y la población en general.
Pero también se han identificado numerosas potencialidades. Los procesos de restauración colectiva basada en criterios de sostenibilidad y justicia alimentaria son un gran oportunidad para dinamizar la economía local, proporcionar estabilidad al sector productor, reducir la huella ambiental del sistema alimentario y mejorar significativamente la calidad nutricional y gastronómica de los alimentos que se ofrecen en este tipo de iniciativas, vinculadas en muchas ocasiones a colectivos vulnerables como pueden ser niños y niñas, personas mayores, o pacientes hospitalarios.
La principal conclusión que deriva de la jornada es que los procesos de restauración colectiva basados en criterios de sostenibilidad, y justicia, arraigados en lo local, pueden contribuir significativamente en el avance hacia la consolidación de sistemas alimentarios territorializados. Para ello es fundamental contar con el compromiso político, una profunda concienciación social y la colaboración entre todos los agentes implicados en el proceso.
¡Desde Terralimenta seguimos avanzando por un futuro alimentario más justo y sostenible, con pasito corto, y mirada larga!
